Primavera sin Alergias
Consejos sencillos para cuidar tus ojos y tu nariz
Con la llegada de la primavera, los días son más largos y bonitos, pero también llega el polen. Para muchas personas, esto significa empezar con estornudos, ojos rojos y un goteo constante en la nariz.
¿Por qué nos pasa esto?
La alergia es como una «falsa alarma» de nuestro cuerpo. Nuestras defensas confunden el polen de las plantas (que es inofensivo) con un enemigo. Para defenderse, el cuerpo fabrica una sustancia llamada histamina, que es la que nos provoca el picor, los mocos y los ojos llorosos.
La nariz: cómo aliviar el taponamiento
Con tanto polen flotando en el aire, la nariz se nos tapona y nos cuesta respirar, sobre todo al irnos a dormir. Pero ¡cuidado! No todos los sprays de la farmacia se usan igual. Te enseñamos a usarlos de forma segura:
1. Lo primero y más importante: El lavado con agua de mar
Antes de echarte cualquier medicamento, límpiate la nariz con un spray de agua de mar (de venta en farmacias). Actúa como una «escoba» que arrastra el polen hacia fuera. Es el remedio más natural y seguro que existe. Puedes usarlo todas las veces que quieras al día.
2. Para protegerte a diario
Existen sprays naturales (como Fitonasal) que no llevan medicamentos. Lo que hacen es crear una capita protectora dentro de la nariz para que el polen no pueda entrar a molestar. Son muy respetuosos con las mucosas, que a ciertas edades suelen estar más secas.
3. Mucho cuidado con los sprays «de rescate» (los que destaponan al momento)
Sprays como Septanasal funcionan de maravilla porque llevan un medicamento que deshincha las venitas de la nariz en dos minutos.
Consejo vital: No los uses más de 3 o 5 días seguidos. Si los usas durante más días, tu nariz se acostumbrará y se taponará todavía más cuando no te los eches (es el llamado «efecto rebote»). Además, si tomas pastillas para la tensión, consulta siempre antes con tu médico o farmacéutico.
Los ojos: evita el picor y el escozor
La alergia en los ojos se nota porque pican mucho, se ponen muy rojos y lloran todo el rato. A veces da la sensación de tener arenilla dentro.
La regla de oro: ¡Por mucho que pique, no te frotes los ojos! Al frotar, rompemos las bolsitas de defensa del ojo, liberamos más sustancia alérgica y el picor se multiplica.
Usa lágrimas artificiales
Échatelas a menudo (pide en la farmacia las que no tengan conservantes). Te lavarán el ojo por dentro y crearán un escudo para que el polen resbale y no te haga daño.
Tu casa: un refugio libre de polen
A veces el enemigo entra en casa sin darnos cuenta, pegado a nuestra ropa o a las cortinas.
Ventila poco tiempo
En primavera basta con abrir las ventanas 15 minutos al día por la mañana temprano. El resto del día, mejor ten las ventanas cerradas para que no entre el polen.
No tiendas la ropa fuera
Intenta no tender las sábanas o la ropa en el balcón o jardín los días de mucho viento, porque el polen se queda pegado en la tela y luego nos lo ponemos en el cuerpo.
3 claves de oro que no fallan
Dúchate al llegar de la calle
El polen se queda pegado de forma invisible en el pelo y en la piel. Si te duchas al llegar a casa (o antes de acostarte), evitarás meter el polen en la almohada.
Usa gafas de sol
Aunque el día esté un poco nublado, si sales a pasear, ponte gafas de sol. Hacen de «pantalla física» y evitan que el viento te meta polen directamente en los ojos.
Consulta siempre a tu farmacéutico
Si necesitas tomar una pastilla para la alergia (antihistamínico), pregúntale cuál te recomienda que no dé sueño, para evitar riesgos de despistes o caídas en casa.
Fuente: Cristina Aparicio Lillo. Farmacia Parque de la Salud en Valencia, la farmacia de confianza de la Asociación Proelder.
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