Mantener la calma con los encuentros familiares en el verano

A medida que avanzamos en los preparativos de la I Jornada Proelder, que celebraremos el próximo 26 de septiembre en Valencia, seguimos reflexionando sobre cómo el entorno afecta nuestros mayores.

En este comienzo del verano, queremos detenernos en el impacto que el cambio de estación y las vacaciones familiares tienen en las rutinas de nuestros mayores.

La vuelta a casa de hijos, nietos o hermanos que viven fuera. Es un momento hermoso, pero también delicado: quien ha estado fuera del día a día del cuidado regresa con una fotografía parcial de la situación, y esa distancia a veces se traduce en comentarios, sugerencias o incluso reproches hacia quien sostiene el cuidado cada día.

Este mes queremos hablar de otra forma de comunicación: la que ocurre entre quienes cuidan y quienes, con buena intención, opinan desde fuera. Acoger estas visitas con serenidad, sin renunciar a explicar la realidad cotidiana, es también un acto de cuidado hacia uno mismo. Escuchar y considerar otras opiniones, puede enriquecer el punto de vista del cuidador habitual.

Recordad que, en esta época de viajes, encuentros familiares y descansos, vuestra labor sigue siendo el faro más brillante.

Un afectuoso saludo,

AS

Amparo Santamarta

Presidenta de Proelder

Frase de oro

«Quien llega de visita, ve un día; quien cuida, ve todos los días. Ambas miradas merecen respeto, pero solo una sostiene la casa.»